Eusebio Sempere
Eusebio Sempere (Onil, 1923 – 1985) definió progresivamente su trabajo dentro del ámbito genérico de la llamada “abstracción geométrica” y más concretamente dentro del movimiento óptico-cinético. Ante el furor existencial e individualista del informalismo, el arte óptico-cinético abogó por la recuperación de la tradición abierta por el suprematismo, el neoplasticismo y el constructivismo y desarrollada por la Bauhaus y el arte concreto, durante los años previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial. La defensa de la realidad del movimiento en la obra de arte, lejos de las virtualidades de épocas anteriores, el deseo de situarse en un plano autónomo ajeno tanto a la plástica como a la arquitectura o la voluntad de obligar al espectador a dejar de ser un mero receptor pasivo, fueron algunas de las características que definieron este fenómeno artístico en el que se insertó al artista de Onil.
Aunque el trabajo de Sempere fue silencioso y casi secreto, durante la segunda mitad de los cincuenta desarrolló dos importantísimas series: los Gouaches y los Relieves luminosos. Con la primera, buscaba la creación de un alfabeto propio. A través de estos Gouaches fija las bases de su lenguaje y de todas las preocupaciones posteriores. Al principio son trabajos muy sencillos que parecen ejercicios que parecen ejercicios de aplicación de las teorías de Kandinsky, pero enseguida el artista comienza a plantearse problemas más personales. La segunda serie vino a ser una versión tridimensional de lo iniciado en los Gouaches. Los Relieves luminosos están resueltos también de un modo muy sencillo, utilizando un sistema de cajas de madera que contienen formas geométricas elementales recortadas en tres planos distintos que son iluminados alternativamente mediante un pequeño motor eléctrico.
La exposición dedicada a Eusebio Sempere en el IVAM recorría las series de Gouaches y Relieves luminosos dándoles una nueva mirada, más allá de la estricta ubicación formal dentro del marco reductor del movimiento óptico-cinético. La muestra, desplegaba la evolución artística de las distintas técnicas desarrolladas por Eusebio Sempere, contenía más de un centenar de obras, entre pinturas, esculturas y obras sobre papel. El catálogo publicado con motivo de la exposición reproducía la totalidad de las obras exhibidas y contenía textos escritos de Juan Manuel Bonet, Alfonso de la Torre, Antonio Fernández, Dionisio Gázquez, Andrés Trapiello y Pablo Ramírez, curador de la muestra, junto a una selección de textos del propio artista, así como documentación gráfica.



