El arte de vanguardia en Checoslovaquia, 1918-1938
Checoslovaquia alcanzó en el período de entreguerras (1918-1939) un extraordinario desarrollo intelectual y artístico, al tiempo que se convirtió en punto de encuentro de las culturas europeas. Durante esos años, la vanguardia checoslovaca aportó una obra muy significativa que se situó en la línea más innovadora del panorama internacional.
Esta amplia exposición sobre la vanguardia en Checoslovaquia recoge más de quinientas obras de artistas tan importantes como Karel Teige, Jindrich Styrsky, Toyen, Frantisek Kupka, Josef Sudek y Jaromír Funke, entre otros, e incluye escultura, pintura, diseño, fotografía, fotomontaje y arquitectura. La muestra se articula en tres secciones ordenadas cronológicamente dedicadas a los distintos movimientos que surgieron en este escenario espacio-temporal: Constructivismo y Poetismo (1918-1930), Abstracción (1923-1938) y Funcionalismo y Surrealismo (1928-1938).
El estado checoslovaco independiente nació tras la caída de la monarquía austro-húngara en la Primera Guerra Mundial y, hasta la ocupación nazi en 1939, fue un territorio en el que se dieron unas condiciones especialmente favorables para el arte. Por su situación geográfica y composición étnica, recogió contribuciones culturales de Europa occidental y oriental, del norte y del sur. También, al ser la única democracia centroeuropea que presentaba circunstancias políticas y económicas favorables, permitió a los artistas canalizar sus ideas y, en momentos críticos, sirvió de refugio para muchos artistas de vanguardia que huían de los regímenes totalitarios, de uno u otro signo, instaurados en sus países de origen.
Junto a una práctica profesional intensa, los artistas checoslovacos elaboraron argumentaciones teóricas, de inequívoco compromiso social, en las que identificaron el progreso con el arte moderno y reivindicaron la necesaria presencia de éste en la vida cotidiana. En consecuencia, la pintura, la escultura y, en especial, la arquitectura y las artes aplicadas, como vehículos idóneos para lograr estos propósitos, conocieron un desarrollo notable. Se puede afirmar que, en esa época, la vanguardia checoslovaca ofreció una interpretación alternativa de los grandes temas del arte contemporáneo, como pueden ser la función social del artista y la dicotomía entre alta cultura y cultura popular.




