Quejido. 33 años de resistencia

ExposiciónIVAM Centre Julio González

Manolo Quejido (Sevilla, 1946) dividió su trabajo hasta la década de los 90 en tres periodos. Al primero lo bautizó como La Dificultad y abarcaba desde 1964 hasta finales de los setenta. Al segundo, que vino a coincidir con la década de la transición y los ochenta le llamó La Pintura. La tercera etapa la llamó La Resistencia.

Para la exposición se seleccionaron cerca de un centenar de obras haciendo especial hincapié en el primer periodo, La Dificultad, y tercero de su obra, La resistencia. La obra de los primeros diez años, durante la cual Quejido investigó en direcciones muy diversas permaneció prácticamente inédita. Muchas de estas piezas se expusieron por primera vez en el Centre del Carme. La muestra pasaba de puntillas por el segundo periodo. Y sin embargo, prestaba mucha atención a su obra del periodo de La Resistencia.

 La exposición Quejido. 33 años de resistencia se centró en dos periodos muy alejados en el tiempo para saltar precisamente los nexos y las imbricaciones entre ellos, pero también dedica sendas salas monográficas a dos de los motivos iconográficos -las Máquinas y los Pensamientos– sobre los que el artista volvió una y otra vez desde los años setenta. Máquinas inspiradas en una vieja Underwood que encontró en la calle. Pensamientos, sucesivas series de flores pintadas como homenaje a cada uno de los pintores que Quejido considera puntos fuertes de la historia del arte. En propiedad las Máquinas y Pensamientos, más que motivos, fueron las dos ideas matrices de la obra de Quejido. Una obra generada por una maquinación de pensamientos. De ahí el título de la exposición: un típico logogrifo quejidiano que fundia los verbos Pintar/Pensar/Sentir. El subtítulo, 33 años de resistencia, definía el espíritu de la muestra.

 Con motivo de la propuesta se editó un catálogo que incluía un ensayo del comisario de la exposición, Francisco Rivas, varios textos de Quejido y una amplia antología crítica y gráfica.