Martial Raysse
Martial Raysse (Golfe-Juan-Vallauris, Francia, 1936) es uno de los iniciadores del Nuevo Realismo francés. Su lenguaje plástico evoluciona, dentro de la corriente pop europea, hacia un estilo personal de imágenes y temas que enfatizan la vida moderna. La exposición abarca ciento veintiséis obras, incluyendo pinturas, esculturas y objetos realizados entre 1959 y 1991. En sus últimos años sus trabajos se organizan con referentes a temas y maneras de hacer de la pintura clásica.
En 1962 su participación en una muestra en el Stedelijk Museum de Ámsterdam hizo que importantes galerías y museos de Europa y Estados Unidos se interesaran por su trabajo y lo difundieran. Cuatro años después representó a Francia en la Bienal de Venecia. La imagen estereotipada del cuerpo, tal cual la ofrecen las revistas de moda, es el tema predilecto y emblemático de su trabajo. En esos años sesenta aceptó el encargo de Roland Petit para realizar los decorados y vestuarios de dos ballets y comenzó a utilizar el cine en su trabajo. Por lo que denominó “eliminación progresiva de toda anécdota”, Raysse estableció un repertorio de formas arquetípicas que utilizó como imágenes codificadas con gran libertad para su concreción matérica.
Esta sutil decantación de su trabajo se desarrolló sobre un fondo de crisis social: mayo del 68. Martial Raysse se implicó en esa crisis que, en cierto modo, su trabajo anticipó y analizó, siendo su compromiso personal algo que fue más allá de una prudente simpatía.
Desde entonces, Raysse ha evolucionado hasta dar un paso gigantesco que se ha definido, erróneamente, como una vuelta a la pintura: se trata, al contrario, de un largo aprendizaje por el que el artista adquiere el derecho a enfrentarse a los grandes temas, a las alegorías, a los retratos, y a todo aquello que no tiene mucho que ver con las profesiones de fe, un tanto simples, que se hacen en cualquier lugar desde el inicio de los ochenta.



