Strindberg

ExposiciónIVAM Centre Julio González

El trasvase que se produce entre las diferentes manifestaciones del hecho creativo y su capacidad para profundizar en la existencia humana define otra de las líneas de investigación que el IVAM ha desarrollado en sus fondos y en su actividad expositiva. La figura de August Strindberg (Estocolmo, 1849-1912) revela la pertinencia de este enfoque por su capacidad de innovar en sus facetas plásticas y literarias. Su pintura se sitúa en la misma línea dramática que sus novelas y obras de teatro, aunque con la fundamental diferencia de que en ella los protagonistas del conflicto son los elementos de la naturaleza. Strindberg fue un anticipador cuyos trazos, con la debida distancia temporal, se pueden relacionar antes con el informalismo y la abstracción de los años cincuenta o con la obra de Anselm Kiefer y Georg Baselitz que con las tendencias impresionistas de su época.

La obra de Strindberg fue sin duda difícil de asimilar para los cánones de su época, poseedora de una energía y una originalidad indudable. Su legado artístico se centra en el paisaje donde la figura humana, y cualquier otra referencia a un espacio conocido, está ausente. Asimismo, su técnica, que crea cortinas planas en espacios con referencias de profundidad, consigue una sensación angustiosa de zona abierta que al mismo tiempo resulta claustrofóbica. No podemos desprendernos de la impresión de que sus horizontes y las relaciones de los elementos cielo-tierra portan un elemental simbolismo metafísico.

Todo ello implica que no estamos hablando de “retratos” de una naturaleza real y reconocible. Strindberg, al igual que el pintor romántico inglés J. M. William Turner, jamás pintó fuera de su estudio; sus paseos diurnos por el archipiélago sueco de Kymmendö se completaban con sesiones nocturnas de pintura. La naturaleza, como en la mejor tradición inglesa, fue el reflejo de su tormenta interior.

La exposición se compone de veinte pinturas fechadas entre 1892 y 1903 y de fotografías experimentales realizadas por Strindberg.