Naum Gabo y el concurso para el Palacio de los Soviets. Moscú 1931-1933
Naum Gabo (Briansk, Rusia, 1890 – Waterbury, EE UU, 1977) es una de las figuras emblemáticas del arte moderno, cuya aportación ha sido fundamental para el desarrollo de la experimentación abstracta. En 1920, tras investigar en el cubismo analítico, el futurismo y el suprematismo de Kazimir Malévich, publicó en colaboración con su hermano Antoine Pevsner el Manifiesto Realista , el primer texto teórico del constructivismo. Esa declaración de principios contiene, en esencia, los supuestos sobre los que gravitará la posterior obra de Gabo, incluido su proyecto para el Palacio de los Soviets (1931-32): la línea no debe ser más que una indicación de las fuerzas y los ritmos del objeto; el volumen debe ser rechazado como expresión espacial: la profundidad y la transparencia la substituyen. Tales afirmaciones se sitúan en el origen de todo arte que rompe con la sensibilidad y la expresión para basarse, únicamente, en la razón y la ciencia.
La exposición presenta el proyecto de Naum Gabo para la construcción del Palacio de los Soviets, uno de los concursos de arquitectura más importantes de la primera mitad de siglo. El edificio seleccionado debería ser la contrapartida oriental al Palacio de las Naciones de Ginebra. Al concurso concurrieron treinta proyectos, algunos de importantes arquitectos de la época como Hans Pelzig, Erich Mendelsohn, Walter Gropius, los hermano Perret o Le Corbusier.
El trabajo de Gabo intentó reflejar sus concepciones artísticas, presentando un sistema constructor innovador. Sin embargo, el jurado no le prestó excesiva atención, siendo factores determinantes que Gabo hubiera abandonado Rusia en 1922 y que no fuera una figura de renombre en el mundo arquitectónico. El proyecto elegido fue el del del arquitecto ruso Boris Iofan, que proponía un edificio de 415 metros de altura, el más alto del mundo, rematado por una gigantesca figura de Lenin que debería eclipsar la Estatua de la Libertad.
En torno al proyecto de Gabo, la muestra presenta diseños para el concurso que aproximan al espectador a los estilos arquitectónicos que han marcado la pauta en este siglo y, también, a la megalomanía de una época y de un régimen político.




