Lewis Hine
Fotografías
La historia de la fotografía incluye casos excepcionales en los que, como ocurre con Lewis Hine, su función como documento social se funde con su valor estético y, a su vez, con su capacidad de trascender el motivo mostrado y transformar la sociedad. Nacido en Oshkosh, Wiconsin, en 1874, Hine empieza a utilizar la fotografía en 1904 documentando el devenir de los inmigrantes que arribaban a la Isla de Ellis, al sureste de Manhattan. Los retratos directos, frontales, muestran grupos familiares o individuos que portan en sus caras la incertidumbre del futuro inmediato y el cansancio aún en sus cuerpos. Entre 1908 y 1917 realiza su trabajo más político para el National Child Labour Committee, organización creada para denunciar la utilización de la infancia en la industria pesada. Sus retratos de niños y niñas junto a los grandes telares, en campos de algodón o en amplias fábricas y almacenes muestran las figuras humanas débiles en contraste con la pesadez de la maquinaria. En 1918, contratado por la Cruz Roja Americana, fotografía una Europa hecha jirones donde sus imágenes persiguen su propósito fundamental, forzar una toma de conciencia.
Tras su vuelta a Nueva York en 1919, tal vez hastiado de mostrar las debilidades humanas, la aflicción y la miseria, realiza la serie Man at Work donde pretende ensalzar el valor del trabajo, la fusión del hombre y la máquina. Son las imágenes icónicas de la construcción del Empire State Building y de los trabajadores en las fábricas donde, ahora sí, todo parece funcionar. En 1940, Hine muere en Hastings-on-Hudson, en el estado de Nueva York, en la miseria; lo que demuestra que el valor histórico del arte, en muchas ocasiones, no se corresponde al esfuerzo o la valía de sus creadores en vida.



