La Nueva Visión
Fotografía de entreguerras
La “nueva visión” fue una propuesta que alcanzó su máximo desarrollo en la fotografía internacional en las décadas 1920 y 1930, caracterizada por descubrir los potenciales escondidos del medio, aumentar la percepción humana y expresar la actualidad de la experiencia vivida. Fue la estética innovadora por la que fotógrafos americanos, como Alfred Stieglitz, Paul Strand o Charles Sheeler, abandonaron el formalismo pictorialista de finales del siglo XIX. Un concepto, denominado “neue Optik” por Moholy-Nagy, que surgió en Europa a partir del fotomontaje y el fotograma abstracto, más las pautas del diseño moderno fijadas por la Bauhaus.
La alienación social y la investigación psicológica estaban implícitas y explícitas en muchas de las obras de este movimiento de entreguerras. Creaciones que evidenciaban el impacto del cine y la publicidad como fenómenos que, junto con la imagen personal, subrayaban la complejidad de la modernidad en la cultura urbana. Algunas de esas fotografías, realizadas para su reproducción masiva y dirigidas a la moda, la publicidad, la ciencia o la industria, difuminaban la distinción entre arte y utilidad. Realizadas por artistas adscritos en muchos casos a las vanguardias históricas, las obras que se inscribieron en la “nueva visión” fueron el testimonio del “espiritu moderno” de una época en la que se produjo una gran ruptura con la tradición, y donde la fotografía se reveló como un importante medio expresivo y, también, vehículo idóneo para la difusión del arte moderno.
Las fotografías de la exposición reflejan el impacto de la Era de la Máquina en obras clásicas, como Mecánico de una central eléctrica (Lewis Hine, 1921) o Cámara cinematográfica Akeley (Paul Strand, 1922); o nuevas concepciones visuales del mundo a través de encuadres fotográficos novedosos en Pinos en Pushin Park (Alexander Rodchenko, 1927). La sensibilidad fotográfica de la “nueva visión” retrató los aspectos más convencionales de la vida cotidiana desde ópticas experimentales, y obras incluidas en la exposición como Misterio en la calle (Umbo [Otto Umbehr], 1928) daban cuenta de esta nueva estética. La muestra incluye obras de Man Ray, Moholy-Nagy, Alfred Stieglitz, Walker Evans, Constantin Brâncusi, René Magritte o Walter Gropius.
La exposición es la primera itinerancia europea de la colección de fotografía del periodo de entreguerras del Metropolitan Museum de Nueva York, unos fondos procedentes de la donación que John C Waddell y la Ford Motor Company realizaron al museo americano. La organización de la muestra, junto al Metropolitan Museum de Nueva York, incluye la colaboración de Ford España S.A. e incluye un catálogo con textos de Maria Morris Hambourg y Christopher Phillips.



