Eugène Atget. El París de 1900
La primera exposición dedicada en España a Eugène Atget (Libourne, 1857 – París 1927) planteó al mismo tiempo una relectura del documentalismo contemporáneo justo en un momento en que la fotografía plástica atravesaba un período de crecimiento inusitado. La intención del equipo curatorial aspiraba «a estimular una reflexión sobre su influencia en muchos de los autores que, en décadas más próximas a nosotros, han marcado el pulso creativo». Considerado el padre de la fotografía documental moderna, Atget fue un autor que empleó la fotografía como medio subsidiario para pintores pero, al hacerlo, registró también un mundo —personificado en la ciudad de París— que estaba transformándose y que asentaba las bases del urbanismo tal como hoy lo conocemos. Los motivos fijados fueron variados, numerosos, en ocasiones banales o no decisivos; pero, en conjunto, sus más de 8500 fotografías realizadas entre 1890 y 1927 devinieron una fiel definición de la capital francesa y de la esencia fotográfica, por la cual se fija un momento de la historia que ya no volverá a ser igual.
Atget se consideraba un «recopilador de documentos» y W. Benjamin dijo de sus imágenes de calles desiertas que parecían «los escenarios de un crimen». Tras su muerte, su obra dispersa comenzó a agruparse en torno a las bibliotecas francesas, seguramente valorando su cualidad documental. La fotógrafa estadounidense Berenice Abbot descubrió su obra, la valoró artísticamente y la hizo visible, un gesto por el que seguimos viendo y admirando las fotografías fantasmagóricas de Atget. En esta exposición se mostraron un centenar de originales procedentes de la colección del Musée Carnavalet de París.




