Espacio mental
René Danïels / Thierry de Cordier / Isa Genzken / Cristina Iglesias / Thomas Schütte / Jan Vercruysse
La escultura contemporánea ha tenido un interés primordial en el espacio ya sea como motivo de análisis en sí mismo, ya sea como contrapunto necesario en su estudio general de las formas, los volúmenes y los huecos. La escultura de la década de 1980, además, consignó un compromiso con la historia reciente que le llevó a profundizar sobre soportes físicos, espacios mentales de contención, lugares de memoria o futuribles debates éticos. Para el comisario de esta muestra, Bart Cassiman, «en muchos casos las obras tratan el tema del aislamiento y enfatizan la distancia con el mundo exterior». Exceptuando a René Danïels, donde el espacio es representación pictórica y proyecto de un todo mayor, el resto de los artistas agrupados aquí plantean nuevos modelos de relación entre lo escultórico y su espacio envolvente.
Desde planteamientos estéticos diversos, el estudio del espacio deriva aquí en lugares de aislamiento o metáforas de soledad. La soledad es una herramienta que permite la pausa, la mirada interior, la preparación de una acción posterior. Asimismo, es consecuencia y debate interno, es profundización, pero no siempre con la esperanza de encontrar(se); en ocasiones, es el arte el que ofrece un punto de apoyo, una incerteza que no obstante se ancla en lo físico como proyecto. La vinculación entre los búnkeres de Schütte, las villas de De Cordier, las casas de luz de Iglesias, las cámaras de Vercruysse o las esculturas de hormigón de Genzken se genera por la relación entre obras, pero también por el recorrido de quien las observa, que recorre un espacio también físico.




