Infancia y arte moderno

ExposiciónIVAM Centre Julio González

La muestra Infancia y arte moderno se centra en la aproximación a la voluntad que movió a los artistas a trasladar a los niños las formas y conceptos del arte moderno a través de los objetos más próximos y de mayor confianza para ellos: el libro, los juguetes y el mobiliario escolar y doméstico. El conjunto de obras de la exposición refleja las propuestas y contradicciones del arte durante el periodo de entre guerras, la incidencias de las nuevas ideas sociales -también compromiso político de algunos artistas- así como la relación, casual en ocasiones, originada por inquietudes y filosofías compartidas, entre la plástica de la vanguardia y los métodos pedagógicos activos que tuvieron gran influencia en la enseñanza durante el primer cuarto de siglo. Característica, esta última, de especial interés, que se evidencia tanto en el empleo de formas y materiales no usuales, para incitar al niño a ejercitar y poner de manifiesto todos los sentidos -condición básica para posibilitar el aprendizaje- como investigación en el arte popular, patrimonio cultural y elemento pedagógico de primer orden.

Se podría considerar que el arte moderno, sobre todo el planteado por los movimientos de vanguardia, vio en el mundo infantil una vía de penetración de sus propuestas estéticas, y también, que la pedagogía aceptó las innovaciones plásticas como el lenguaje artístico que se debía dar a conocer y hacer sentir la infancia del siglo XX. Tal similitud de intereses se podría deducir también a partir de de los puntos básicos que señaló Schwitters para los cuentos infantiles -activos, paradójicos, sin sentimentalismo y sensibles- que coinciden plenamente con el enfoque educacional triple de Montessori -motor, sensorial e intelectual-.

Así, en la muestra aparecen obras inscritas en la estética de vanguardia como el futurismo italiano, el neoplasticismo holandés, el funcionalismo checo, el constructivismo ruso y la Bauhaus, realizadas por Maiakovski, Rodchenko, Depero, Lebedev, Schwitters, Van der Leck, El Lissitzky, Torres-García, Tono, Ferrant, Toyen y Sutnar entre otros artistas; antecedentes modernos -como las ilustraciones de Hellé para La boite à joujoux, el ballet infantil de Debussy, o las de Bonnard para Les histoires du petit Père Renaud de Chaveau- y las soluciones plásticas que algunos artistas de vanguardia adaptaron para proyectos industriales o editoriales destinados a la producción masiva como las de Alma Buscher en la Bauhaus o los utilizados por Natalie Parain y Alexandra Exter para configurar la imagen de Les albums du Père Castor de Flammarion. También se presentan obras de artistas, que circunstancialmente, como Picasso, Joan Miró o Calder, se acercaron al mundo infantil, así como una sección dedicada a la fotografía y al fotomontaje -posoiblemente las técnicas y lenguajes que reflejaron más la correspondencia entre innovaciones plásticas y tecnológicas, revelándose como uno de los vehículos para llevar a las nuevas formas la vida cotidiana-.

El catálogo de la muestra reproduce la totalidad de las obras expeustas y contiene textos de Carlos Flores, Emilio Giménez, Patricia Molins, Petra Timmer, Luigi Cavadini, Cecilia de Torres, Françoise Lévèque, Michael Sienbebrodt, Javier Arnaldo, Carmen Bernárdez, Jaroslav Andel y Carlos Pérez, curador de la muestra.