Chillida
Elogio del hierro
La obra de Eduardo Chillida (San Sebastián, 1924 – 2002) se inició entre el 1948 y el 1951 cuando residía en París, donde descubrió el pensamiento y estética moderna que le influenció para la construcción de su vocabulario propio. Referencias como Julio González, el contexto de la capital francesa y sus raíces vascas dieron pie al artista donostiarra a hacer del hierro su material predilecto. Después de unos años de trabajo con materiales como la tierra y la piedra descubre en el hierro un material que puso de manifiesto su dominio de la forja y mostraba su economía de medios y una depuración de los gestos y las formas, con obras como Elogio del fuego, Elogio del aire (1956) de la serie Rumor de límites.
El trabajo de Chillida con el hierro pasó por diferentes fases, una primera de carácter instrumental, una segunda marcada por la reflexión volumétrica y una tercera con un carácter arquitectónico. Las series instrumentales contenían un repertorio formal de raigambre popular (con referencias a los aperos campesinos) y se caracterizaban por sus formas agudas punzantes, la primacía de los planos rectos y los volúmenes de sección cuadrada. En una segunda etapa, el hecho instrumental tendió hacia una escultura de reflexión volumétrica en la que la forma pierde importancia en favor de las relaciones volumétrico-espaciales: volúmenes que rompen, se curvan y se desdoblan para modificar y ocupar el espacio. Más adelante, en las series arquitectónicas, las esculturas e intervenciones de hierro incorporaron otros materiales como el alabastro, hormigón y acero, con ejercicios compositivos que trabajaban la tensión entre el racionalismo y la espontaneidad del gesto del autor.
La exposición Chillida. Elogio del hierro, recogía por primera vez cincuenta esculturas del periodo central de la producción en hierro del artista vasco. Una exposición que generaba relaciones formales y conceptuales con el legado de Julio González y su concepción de la escultura como dibujo en el espacio. Con motivo de la muestra se editó un catálogo con documentación gráfica de las obras expuestas y una antología de textos publicados sobre Chillida como el prólogo del Primer Salón de la Sculpture Abstraite en París de Gaston Bachelard o El Arte y el Espacio de Martín Heidegger texto fruto de la relación entre el artista y el filósofo alemán, además de un estudio analítico de la obra en hierro del curador de la propuesta, Kosme de Barañano.


