Arquitectura valenciana. La década de los ochenta
El 1 de julio de 1982 se aprobaba el Estatut d’Autonomia de la Comunitat Valenciana, una deuda histórica pendiente desde que València fuera la capital de la República, entre noviembre 1936 y octubre de 1937, cuando se quedó a un paso de ser refrendado en las Cortes españolas. Como en el resto de las autonomías del Estado español, hubo que esperar a la llegada de la Transición democrática para ver su consolidación y puesta en práctica. La transformación de las sociedades desde entonces ha sido imparable y los autogobiernos encontraron en la arquitectura una herramienta de gran visibilidad que unificaba la funcionalidad y la necesidad de nuevos espacios institucionales y públicos, por un lado, con la propaganda útil en favor de un Estado en vías de descentralización.
El punto de origen de la muestra se halla en la creación de la Escuela de Arquitectura de València en 1972, donde convergen una serie de arquitectos que asumieron la responsabilidad de transformar la Comunitat en términos de cualificación, en ámbitos como la vivienda, edificaciones singulares, rehabilitaciones patrimoniales y generación de nuevos espacios públicos, como las actuaciones en el antiguo lecho del río Turia que derivó en el parque urbano que es actualmente. Los tres comisarios, asimismo arquitectos y actores activos en ese proceso, seleccionaron un total de 51 obras del período 1980-1990, presentadas como paneles explicativos.



