Joaquín Torres-García

ExposiciónIVAM Centre Julio González

Joaquín Torres-García (Montevideo, 1874 – 1949) encarna a la perfección al artista polifacético, hijo de una época plena de sucesos históricos relevantes y cuyas obras marcaron algunas de las pautas estéticas más significativas del primer tercio del siglo XX. Uruguayo de nacimiento, llega a Barcelona con siete años y crece en un ambiente de auge del Modernismo. Durante la Primera Guerra Mundial, Barcelona se convierte temporalmente en lugar de reunión y encuentro de la vanguardia parisina, lo que crea un ambiente propicio para la irrupción de una vanguardia local, liderada por los poetas Salvat-Papasseit y Junoy y donde destaca, además de Torres-García, el pintor también uruguayo Rafael Barradas y un joven Joan Miró. En 1920, decepcionados por la mala acogida de sus obras en la sociedad catalana, Miró se traslada a París y Torres-García se instala en Nueva York. Recala en París en 1926, donde formó parte del momento más intenso, productivo y reconocido de las vanguardias.

La exposición se distribuía en cinco partes que coinciden con las épocas más representativas del autor y sumaba un total de ciento trece piezas, entre dibujos, esculturas y pinturas. La primera mostraba su faceta pictórica adscrita al Noucentisme catalán, una época de la que el artista no renegó nunca. La segunda, se centraba en sus años de investigación vanguardista de Barcelona y Nueva York, y se exhibió por primera vez la secuencia completa que conforma el Album de Nueva York II (1920). La experimentación pictórica de los años veinte se mostraba en la tercera parte. La cuarta presentaba «la gran manera» constructivista de París, tal vez su estilo más reconocido. En último lugar, se mostraba su trabajo de vuelta a Montevideo a partir de 1934 y, en especial y por primera vez, la serie de dibujos realizados entre 1943-1944 que ilustraron su libro Universalismo Constructivo, testamento espiritual del artista.