En su voluntad por entender y ser partícipe de lo que ocurre en su contexto popular, la reciente línea de actuación del IVAM en torno a las Fallas ha tratado de analizar y poner en valor la experimentación artística que hoy yace —no sin generar interesantes tensiones—, en el corazón de algunos casales. Todo ello, con el fin de reflexionar acerca del presente y el futuro de la celebración.
Tras el estudio del Llibret de falla (2022) y de la obra del artista Alfredo Ruiz (2023), el proyecto de 2024, titulado Pólvora, cuerpo, sonido, pretende entender una de las manifestaciones sonoras más arraigadas y propias del territorio festivo valenciano, la mascletà, y establecer las posibles conexiones con otras disciplinas del arte sonoro.
Fue el primer encuentro del proyecto Pólvora, cuerpo, sonido y se llevó a cabo en la mítica discoteca de Pinedo. Esta sala, inaugurada en 1984, era una de las paradas fundamentales del circuito de discotecas de la llamada Ruta Destroy y forma parte de las ubicadas en los Poblados del Sur que se encuentran cosidas por la carretera CV-500 a lo largo del litoral de la Albufera. En la actualidad, la discoteca es una referencia de programación de música techno, un género de amplia tradición valenciana en el que, como en la traca popular, predominan el ritmo y la potencia. Así pues, el encuentro sonoro se produjo en distintas partes de las instalaciones de Spook y constó de en una mesa redonda de debate con la participación de Mikel Molina, Edu Comelles e Iván Llopis, así como de la escucha de producciones sonoras de Finalversion3 y Atisbo y las actuaciones en directo de Berta Cortina, Martí Tusa + Revendless y Lucía Gea realizadas usando el banco sonoro grabado en la Pirotecnia Hnos. Caballer.
Fue el segundo encuentro del proyecto Pólvora, cuerpo, sonido, el cual tuvo lugar en la Falla Arrancapins. Esta comisión fallera se ha caracterizado por su visión crítica y su compromiso social, siendo sede del grupo de consumo de productos de proximidad o realizando fallas ácidas que agitan el pensamiento y el debate. El encuentro sonoro realizado por los artistas Llorenç Barber i Martí se produjo directamente en el espacio público a modo de mascletà experimental generada, en parte, usando el banco sonoro grabado en la Pirotecnia Hnos. Caballer.
En este tercer encuentro, se presentó el documental, grabado y dirigido por Andreu Signes, que recoge la investigación de Ricardo Ruiz a lo largo de este año, la cual, además de visibilizar el proceso de trabajo, incorpora imágenes de archivo, así como una serie de entrevistas a artistas sonoros, pirotécnicas, discjockeys, polvoristas, filósofos o coheteras. Entre los entrevistados se encuentran, entre otros, el artista Pedro G. Romero, los artistas sonoros Miguel Molina o Llorenç Barber, las discjockeys Lucía Gea o Sou Allen, el filósofo Vicente Pizcueta o las coheteras María José Lora, Reyes Martí o Nuria Martí.
Tras el visionado del documental, tuvo lugar una actuación en directo por parte de la artista Polifeme que combinó el banco sonoro grabado en la Pirotecnia Hnos. Caballer con los sonidos que forma la mascletà, germen de todo el archivo sonoro generado. Polifeme es una propuesta de arte sonoro cuyo objetivo es explorar los diversos caminos de la creación musical a través de la suma de ondas electromagnéticas, explorando, en una segunda fase de su trabajo, el uso del latido como fuente para el control de aparatos rítmicos.

