Mark di Suvero
Mark di Suvero elabora sus primeras creaciones a partir de elementos de desecho, desde sillas a materiales de derribo o secciones de maquinaria. El resultado es una escultura, en gran parte monumental, que imprime al espacio y a la tensión de la obra una gran carga emocional. La exposición es una amplia retrospectiva que abarca obras realizadas entre 1959 y 1994, incluyendo tres esculturas a gran escala. La ubicación de dos de sus esculturas de gran tamaño en el Jardí Botànic de València, así como la exposición de sus juguetes allí mismo, se inscribe en las propuestas de Di Suvero que intentan la relación armónica de sus obras con el público y el entorno.
Hijo de padres italianos, nació en Shanghái en 1933. En 1941 su familia emigró a Estados Unidos y se instalaron en San Francisco. Estudió escultura con Robert Thomas y Stephen Novak. En 1960 realizó su primera exposición personal en la Green Gallery de Nueva York y comenzó a trabajar con acero. Como protesta contra la guerra de Vietnam construyó en Los Ángeles, en 1966, La torre de la paz. Tras participar en la Documenta de Kassel de 1968, impartió clases en la Universidad de Berkeley. En 1971 abandonó los EE. UU. por cuestiones relacionadas con la guerra de Vietnam y fijó su residencia en Eindhoven. Cuatro años después participó en la Bienal de Venecia y el Whitney Museum le dedicó una exposición retrospectiva.
El arte de Di Suvero surge a partir de propuestas vanguardistas que enlazan su obra con la de Giacometti, Picasso, Calder y, sobre todo, con la de Julio González. Trabajador de la forja como ellos, indaga en las posibilidades del espacio, al que intenta imprimir una carga emocional. Introduce en sus esculturas planteamientos personales, cuestiones que inciden en la ecología y el desarrollo industrial, y abre un diálogo entre lo orgánico y lo inorgánico, entre la naturaleza preservada y los restos de la agresiva civilización industrial.



