Agustí Centelles
Fotografías
El avance en las técnicas de impresión posibilitaron la inclusión de la fotografía en la prensa y en las revistas ilustradas y, con ello, se inicia su aceptación como medio de credibilidad informativa y acervo documental. Los sucesos bélicos del siglo XX hacen florecer un tipo de género nuevo donde la imagen es denuncia descarnada, propaganda política y reflexión social. La guerra civil española fue no solo un campo de experimentación del armamento y las estrategias previas a la Segunda Guerra Mundial, sino también el espacio de confrontación entre ideologías y estéticas.
Agustí Centelles (València, 1909 – Barcelona, 1985) fue un fotógrafo de temática amplia y recursos casi ilimitados que empezó a registrar las luchas sociales previas a la Guerra Civil. Esta especialización fue determinante para que el Comisariado de Propaganda de la Generalitat de Catalunya le contratara para cubrir el frente. En 1939, consumida la derrota republicana y consciente del valor documental de sus negativos, decide esconderlos en casa de unos amigos en Francia, donde permanecerán hasta 1976, año en el que vuelven a Barcelona. Tras pasar por varios campos de concentración, vuelve clandestinamente a la ciudad condal en 1944 y se entrega a las autoridades franquistas en 1946, que le conceden la libertad provisional pero le inhabilitan para ejercer de fotoperiodista. Desde entonces, se dedicó a la fotografía industrial y no es hasta 1978 cuando su obra empieza a exponerse y a revalorizarse. Se le concedió el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1984. La exposición congregó un centenar de fotografías realizadas en las décadas de 1930 y 1940 que muestran escenas de la vida cotidiana, eventos deportivos, actos políticos, además de las fotografías de la Guerra Civil.


