Vroom Vroom
Una instalación de Lorenzo Quinn
El IVAM ha instalado en su explanada la obra Vroom Vroom del escultor Lorenzo Quinn con motivo de la celebración del Gran Premio Telefónica de Europa de Fórmula 1 en el Valencia Street Circuit. La escultura permanecerá en exhibición hasta el próximo mes de agosto.
Vroom Vroom, es un Fiat 500 de época, el primer automóvil que tuvo el escultor, manejado por una gran mano de niño construida bajo las referencias del propio hijo del autor, de modo que la obra es una instalación alusiva a la relación entre padres e hijos.
Quinn, relata el significado de esta obra en su trayectoria artística: “Vroom Vroom representa parte de mi independencia, de mi liberación, de mi crecimiento personal. Este fue, el primer coche que compré con el dinero que gané en mis primeros trabajos. Me costó mucho conseguirlo, pero comprarlo, fue para mí una liberación. Había conseguido algo muy deseado y lo más importante, lo había conseguido con mi propio esfuerzo. Ya no dependía de mis padres, ya era mayor”.
El escultor considera este coche como un talismán. En una ocasión, un cliente que visitaba su estudio le comentó “que coche tan pequeño, parece un juguete”.Y ese comentario le llevó a la conclusión que muchas veces la única diferencia entre un niño y un adulto es el precio del juguete.
Realmente, este coche fue para Quinn un juguete, “me había costado mucho conseguirlo, y una vez conseguido había disfrutado como un niño con él. Creo que con el paso de los años, la presión social hace que perdamos la inocencia y la ilusión por las pequeñas cosas. Eso consigue 2 que acabemos olvidando el niño que llevamos dentro. La realización de esta obra, desea representar e inmortalizar la inocencia y la ilusión por las pequeñas cosas que nos hacen felices.”


